Capítulo 1. El Elegido.

Te encuentras en la Antigua Persia, en el año 26 a.C. Después de una intro, estarás en el interior de un templo controlando a un soldado romano llamado Pious Augustus. En la sala principal verás unas escaleras para bajar al sótano. Baja y, en el pasillo al que llegas, verás varios esqueletos. Tienes una espada equipada con la que puedes enfrentarte a ellos. No es necesario vencerlos, debes coger el bloque cuadrado de granito que hay al final del pasillo.

Después cruza la puerta que hay y entrarás en otra sala con otro bloque de granito. Cógelo también. Cruza la nueva puerta y en la sala siguiente vuelves a encontrar enemigos y otro bloque. Coge el tercer bloque y baja las escaleras que verás en un lateral de la sala. Sigue avanzando y verás dos caminos, uno de ellos con una puerta y unos barrotes cubriéndola. Primero vete por el otro camino y cruza la puerta. Avanza por el pasillo y cuando llegues a una sala circular encontrarás en el centro el cuarto y último bloque que necesitas. También verás en la pared unos símbolos (como los que están dibujados en los bloques que has recogido), y debajo de ellos un hueco. Coloca cada bloque en su respectivo agujero (siguiendo el dibujo) y liberarás la puerta de los barrotes. Si intentas colocar un bloque en un agujero erróneo aparecerá un enemigo.

Una vez colocados los bloques vuelve hacia atrás y entra por la puerta que estaba tapada por los barrotes. En esta sala debes demostrar que sabes cómo manejar tu espada, usa el botón R para apuntar a la estatua y ve golpeándola con tu espada (primero en la cabeza, después en los brazos y por último en el cuerpo). Una vez hecho esto, la puerta se abrirá y podrás continuar, pulsa un interruptor redondo, que hay según entras a la derecha, y se activará un mecanismo. Ahora ve al centro de la habitación y serás transportado a un extraño lugar con tres pilares que sostienen tres objetos (Esencias). Debes elegir uno de ellos y cogerlo. Dependiendo del color de la esencia, el resto del juego variará ligeramente a la hora de enfrentarte a los enemigos que aparecen y al usar tus magias contra ellos. El juego no es más fácil o difícil por escoger uno de ellos.

Volver