| Explicación general |
Para poder acceder a esta fase, primero tienes que haber derrotado a Filopulpo en Acuaria.

Estás en un mundo lleno de nieve y hielo. Cuando andes por plataformas que estén heladas, tu personaje resbalará. Los enemigos lanzan bolas de nieve en las que puedes posarte. En los iglús puedes entrar para coger las cuentas que hay dentro.


También encontrarás unos pequeños muñecos de nieve que te pueden congelar. Acércate a ellos solo cuando no estén lanzando su ataque. Recuerda que puedes posarte en las bolas de nieve (siempre que lo hagas cayendo por arriba, si lo intentas desde un lado, quedarás atrapado en ella y tendrás que agacharte repetidas veces hasta liberarte).


Más adelante vas a encontrar bolas de nieve mucho más grandes, puedes posarte encima de todas y te servirán para alcanzar lugares inaccesibles de otro modo. Si te atrapan estas bolas también puedes liberarte, pero te resultará más difícil.

Al completar la fase conseguirás el parche de área Manopla. Con él podrás desbloquear un nivel llamado Refugio Manopla al volver al mapa de Nevadia. Para colocarlo, simplemente pulsa el botón
para lanzarlo automáticamente a su posición.


| Tesoros |
Cama osezno. El primer tesoro lo encuentras en el camino, está en un saliente en el lado derecho. Para alcanzarlo tendrás que colgarte de un gancho y balancearte hacia él.


Espejo pingüino. Cuando llegas a la zona donde las bolas de nieve que te lanzan son mucho más grandes, debes entrar en el sótano de un iglú. Al salir por arriba podrás ir a la izquierda (usando un gancho) y llegar al cofre.


Campo Helado. Cerca del final aparece en pantalla una bola de nieve mucho más grande que el resto. Tendrás que entrar en una puerta para subir y salir por arriba. Debes hacerlo justo cuando la gran bola pase por debajo, para posarte sobre ella. Mantente en ella hasta que veas el cofre arriba y puedas saltar hacia él. Debes hacerlo antes de que la bola de nieve se rompa.

