INTRODUCCIÓN

Me asignaron al cuidado del equipo de investigación de Biometrox, así que volví a encontrarme sobre la superficie de SR388.
En mitad de la misión, un ser desconocido me atacó. Más tarde me enteré de que lo que me había atacado era un organismo parasitario que habíamos llamado el X.

Totalmente ajena a lo que me estaba sucediendo, decidí volver a la estación, cuando ocurrió el accidente.
Después de que el X... invadiera mi sistema nervioso central, perdí el conocimiento y la nave se desvió hacia un cinturón de asteroides.
El sistema de emergencia expulsó automáticamente la vaina de escape y la estación de Biometrox la recogió.

Me llevaron al cuartel general de la Federación Galáctica.
Mientras, el X seguía multiplicándose en mi interior, corrompiendo distintas partes de mi traje...
Luego se descubrió que los componentes orgánicos de mi traje se habían integrado tanto con mi cuerpo que no podían quitármelo mientras seguía inconsciente.
Varias partes de mi traje tuvieron que ser retiradas quirúrgicamente, alterando gravemente mi físico.
Sin embargo, el X estaba tan extendido por mi sistema nervioso central que no pudieron extirparlo.
Me llegaron a dar por muerta.
Pero entonces alguien propuso emplear células Metroides para crear una vacuna contra el X.

La Federación había conservado un cultivo de la última cría de Metroid...
Prepararon el suero y me lo inyectaron de inmediato. El parásito X fue destruido por completo y al instante.

Y en cuanto a mí, había llegado la hora de pasar página en mi vida y comenzar un nuevo capítulo; algo diferente.
Reflexionando sobre ello, me di cuenta de que... es la segunda vez que un Metroid me salva la vida.