
Se juega con un solo Joy-Con y pueden participar todos los jugadores que quieran. Cada jugador debe agitar el Joy-Con como si fuera una botella y después pasársela a otro, ese debe hacer lo mismo (moviendo lo que quiera el mando, sea mucho o poco) y así sucesivamente hasta llegar al último jugador que se lo pasará al primero para volver a empezar. En algún momento saltará el tapón de la botella (siempre salta por poco que intentes moverla) y el que tenga el Joy-Con en ese momento será el que pierda.

