
Tendrás que usar el Joy-Con como si fuera el palo que sujeta al platillo. Para ponerlo en marcha dale vueltas y harás que el plato gire. Si lo mueves demasiado rápido el platillo saldrá despedido, así que cuando coja velocidad para el Joy-Con y mantenlo recto y quieto, así conseguirás estabilizar el platillo que se quedará girando por el impulso anterior.


Pasados unos segundo el platillo comenzará a perder velocidad, así que tendrás que volver a girar el mando para darle velocidad y de nuevo parar para que se estabilice en el centro. Según pase el tiempo verás que los platillos cambian de apariencia, pero la forma de actuar es exactamente la misma.


Si alguno pierde su platillo perderá el duelo. Si los dos llegan al final con el platillo intacto se producirá un empate.
