Disponible una vez que has montado el volante (que se desbloquea tras crear la llave). Puedes jugar en carreras contra otros corredores controlados por la consola en diferentes pistas con vista en primera persona.


El objetivo es llegar primero y conseguir el mejor tiempo posible. A diferencia de las minicarreras, aquí sí controlarás tú el coche (lógicamente con el volante que has construido) y sigue funcionando el acelerador para controlar la velocidad de tu coche.


Antes de empezar la carrera puedes determinar algunas opciones de juego, lo primero es la velocidad, lenta, rápida o temeraria. Cuanto más rápido vaya el juego, más difícil te será controlar a tu coche y ganar la carrera. Puedes correr solo o con otros corredores (si quieres competir o solo correr para superar tu mejor tiempo). También puedes elegir el volante automático que, básicamente, es dejar que el coche conduzca solo (aunque no es perfecto, es difícil salirse de la carretera por poco que controles la velocidad en las curvas). Esta última opción la podrás activar o desactivar durante el juego pulsando el botón superior de la llave (lo verás activado o no en la esquina inferior derecha de la pantalla).


Juegues contra otros pilotos o no, siempre quedará registrado tu tiempo en ese circuito para que puedas batirlo más adelante.


Además de no salirte y coger las curvas a la máxima velocidad posible, recuerda que hay otra cosa que puedes hacer para ganar velocidad, sobre todo en las rectas, y es usar el turbo tirando de la cuerda que tienes en el lado derecho del volante. Podrás usarlo aunque tengas el volante inteligente activado. Eso sí, ten cuidado al hacerlo o acabarás fuera de la pista por mucho que el volante se controle solo.
