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Guía Resident Evil: Deadly Silence

La Mansión - Paso 8. El Blasón de Luna

Sal ahora de la habitación de las armaduras y una vez fuera dirígete a la única puerta que hay en la pared sur del corredor, la cual se abre con la Llave Armadura. Así accederás a una sala en la que te encontrarás a un moribundo miembro de tu equipo llamado Richard.

Examínale para hacerle el boca a boca y sopla al micrófono de tu Nintendo DS para darle oxígeno. Tienes que hacerlo correctamente fijándote en su barra de salud, y la clave está en hacerlo con un ritmo normal de respiración, ni más rápido ni más lento.

Si lo haces correctamente, obtendrás una Radio y una clave (una hora, las 8:12, que debes poner en el reloj de pared del comedor donde comienzas el juego para obtener unos Cartuchos). En cualquier caso y hagas lo que hagas, el fallecimiento de Richard es inevitable, ya que el pobre hombre está en las últimas. La diferencia es que si no le reanimas morirá directamente y no podrás conseguir ni la Radio ni la clave.

Luego sal de esa habitación por la puerta que hay al este (cuidado con los dos zombis que hay detrás) y después sube unas pequeñas escaleras que hay enfrente, las cuales te llevan a una puerta que se abre con la Llave Escudo (la cual puedes desechar después de usarla, ya que no la necesitarás más). Así accederás a un desván.

Una vez en el desván dirígete hacia el norte y de un agujero de la pared saldrá una serpiente enorme.

Justo en el lugar de donde ha salido la serpiente podrás encontrar el Blasón de Luna, pero claro, el problema es que ella va a atacarte según te vea, así que tienes dos opciones: Puedes intentar ahuyentarla, para lo cual se aconseja dispararla varias veces con el Bazuka, o bien puedes dirigirte directamente a coger el Blasón de Luna y salir de la habitación evitando enfrentarte a ella.

En cualquier caso es casi inevitable que la serpiente te muerda, aunque sea sólo una vez, y el problema de eso es que quedarás envenenado como el pobre Richard. Por eso al salir del desván caerás desmayado al suelo. Afortunadamente un desconocido aparecerá justo a tiempo y te llevará a un lugar seguro.

Dicho lugar es la misma habitación en la que hay una máquina de escribir descrita en el paso 4 (al noroeste de la Planta Baja). Al despertar ya estarás curado y podrás continuar la aventura.

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