
Tendrás que correr por el interior del castillo de Bowser, encontrarás zonas con fuego y lava y un enorme Bowser de piedra que golpea la carretera. También tendrás que esquivar grandes rocas rodantes y unas bolas con pinchos colgadas del techo que se balancean delante de ti.


Nada más entrar en el castillo puedes derrapar para coger las curvas cerradas. Sin embargo, a partir de la segunda vuelta verás que las estatuas disparan unos rayos al suelo con los que tendrás que tener cuidado de no chocarte.


Donde está el Bowser gigante de piedra, puedes aprovechar las ondulaciones de la carretera cuando la golpea, para realizar turbos.
Cerca del final, donde ruedan las rocas gigantes, puedes acortar mucho camino si sales de la carretera por el lado derecho y no haces la trazada de la curva. De nuevo solo te servirá si llevas un champiñón o un objeto que te haga ganar velocidad.

