Música secreta.
Al inicio del juego tendrás que poner el nombre de tu personaje, que por defecto será Link. Si en lugar de ese nombre pones otros tres nombres clave, podrás oír tres músicas diferentes de fondo.


Los nombres que puedes poner son:
| Marin | |
| Zelda | |
| Totakeke |
Robar en la tienda.
En la aldea Mabe encontrarás una tienda de utensilios en la que puedes comprar varios objetos (punto K-4 del mapa).
Cada objeto tiene un precio, pero hay una manera en la que te puede salir gratis.


Para que te salga gratis, debes salir de la tienda con el objeto cogido sin que el dependiente te vea. Para hacerlo, da vueltas a su alrededor y cuando veas que se despista sal rápidamente por la puerta. Nada más salir aparecerá un mensaje indicando que ese objeto te ha salido gratis.


Pero no todo son ventajas. La próxima vez que entres en la tienda, el dependiente te lanzará un rayo que te quitará toda la vida y finalizará la partida. Luego podrás continuar la aventura y te dejará comprar de nuevo.

Otro de los inconvenientes de robar, es que algunos personajes no te llamarán por tu nombre al hablar con ellos. A partir de ahora te llamarán Ladrón.


Final secreto.
Si completas la aventura sin perder la vida ni una sola vez, podrás ver una pequeña ampliación del final del juego. Tras los créditos aparecerá el rostro de Marin con el cielo de fondo.
Flechas explosivas.
Si tienes el arco y las bombas, puedes lanzar flechas explosivas, es decir, con una bomba pegada en su punta.
Lo que debes hacer, es seleccionar las bombas y el arco. Seguidamente, pulsa el botón de la bomba y rápidamente pulsa el botón del arco. Al hacerlo, la flecha se clavará en la bomba y la llevará con ella. Este sistema lo puedes usar para destruir piedras agrietadas o enemigos a distancia.


Cucos vengativos.
En varios puntos del juego te encontrarás con tranquilos cucos (gallinas). Si golpeas repetidamente a uno de estos cucos, se enfadará y a continuación aparecerán cucos por todos lados que te atacarán.
Para que dejen de atacarte, entra en una casa y al salir ya se habrán tranquilizado de nuevo.

